El transporte ferroviario de alta velocidad en España sufrió un dramático colapso en febrero. Según los últimos datos de la Oficina Nacional de Estadísticas, el número de pasajeros disminuyó 32,1% anualafectados por el accidente de tren reportado en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero. Se trata de una disminución significativa desde enero de 2021en medio de la epidemia, cuando las restricciones de viaje han reducido la necesidad.
El impacto fue inmediato y enorme. La fuerte caída ha reducido todos los envíos por camión por ferrocarril, que registraron un descenso en febrero. 15,8% respecto al mismo mes de 2025. Los datos confirman la importancia de la estructura del AVE y los servicios de larga distancia en el sistema ferroviario español.
El colapso no responde a un solo punto. Además de la lesión de Adamuz, las estadísticas del INE incluyen una variedad eventos de actuación durante enero y febreroque han afectado la seguridad y confiabilidad del servicio.
Entre ellos destacan los problemas de los servicios de pasajeros, especialmente en Cataluña, donde la red de Rodalies acumuló retrasos y cancelaciones. En este apartado el número de usuarios también se reduce en 13,8% anuallo que indica una crisis importante en el transporte ferroviario.
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El transporte público es sostenible pese al declive del ferrocarril
En general, el transporte público en España logró mantener cierta estabilidad. Más que 470,1 millones de pasajeros utilizaron el transporte público en febrero, lo que representa sólo una 0,1% menos que el año pasado.
Estos datos muestran que la reforma se centra principalmente en el ferrocarril, mientras que otros modos, como los autobuses urbanos o el metro, han pagado la caída.
Error al recuperar AVE
Los datos de enero interrumpen el proceso de recuperación que viene registrando la alta velocidad tras esta epidemia. En los últimos años, la liberalización del mercado (con nuevos trabajadores y precios competitivos) ha aumentado la demanda.
Sin embargo, el accidente de Adamuz y los acontecimientos posteriores produjeron un santo temor para el usuario, la clave en el apartado donde el ahorro de tiempo y la seguridad son importantes.
Impacto en el turismo y los negocios
La caída de la velocidad tiene consecuencias directas para los operadores, los administradores de infraestructuras y para todo el sector turístico y empresarial, que depende en gran medida de estos servicios.
A corto plazo, la prioridad es restaurar la confianza del viajeromejorar la confiabilidad del servicio y agilizar las operaciones. A medio plazo, el comportamiento de la demanda será la clave para valorar si se trata de un cambio puntual o del inicio de una caída mayor del plan.
Los datos dejan una señal clara: el crecimiento del AVE no está garantizado y siempre es sensible a factores externos. El cambio en los próximos meses será la decisión de medir la fuerza de la recuperación de uno de los pilares del transporte en España.
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