Un ensayo del Reino Unido encontró que la azatioprina no desaceleró la progresión de la enfermedad de Parkinson temprana, aunque fue bien tolerada. Los resultados resaltan los desafíos y la promesa de las estrategias basadas en el cuerpo para modificar el proceso de la enfermedad.
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Mecanismos inmunes en la enfermedad de Parkinson temprana
Un creciente conjunto de evidencia indica que la disfunción inmune juega un papel importante en el desarrollo y la progresión de la enfermedad de Parkinson temprana. Si bien los medicamentos actuales controlan eficazmente los síntomas, no se ha demostrado que ninguno revierta la neurodegeneración a largo plazo. Esto ha llevado a los investigadores a examinar si las terapias inmunosupresoras de amplio espectro pueden afectar los procesos patológicos al reducir las respuestas inmunitarias dañinas en las vías neuronales vulnerables.
Paso 2 Prueba a Early la enfermedad de Parkinson
El estudio AZA-PD fue un ensayo de fase 2 de prueba de concepto, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo, realizado en una única clínica especializada en Cambridge, Reino Unido. Los participantes de entre 50 y 80 años padecían la enfermedad de Parkinson durante tres años y fueron asignados a recibir azatioprina diariamente a razón de 2 mg por kg o un placebo durante 12 meses. Entre mayo de 2021 y julio de 2022, 78 personas fueron evaluadas y 66 fueron aleatorizadas, mientras que 32 recibieron azatioprina y 34 placebo. La población por intención de tratar incluyó 23 mujeres y 43 hombres. A los 12 meses, el cambio medio en la puntuación axial de la marcha MDS UPDRS fue de 0,54 puntos con azatioprina y 0,13 puntos con placebo, lo que resultó en un tamaño del efecto de 0,438 con un intervalo de confianza del 95% que oscilaba entre -0,694 y 1,57 y un valor de p de 0,78. Se produjeron un total de 159 eventos adversos en el grupo de azatioprina y 156 en el grupo de placebo. Se informaron eventos adversos graves en ocho participantes que recibieron azatioprina y cuatro que recibieron placebo. Las infecciones y las infecciones gastrointestinales fueron los eventos más comunes en ambos grupos.
Implicaciones para la práctica clínica
Aunque la azatioprina no cumplió con el criterio de valoración principal, los hallazgos confirman la viabilidad y seguridad de los ensayos centrados en la inmunidad en las primeras etapas de la enfermedad de Parkinson. La evidencia de estudios sobre biomarcadores físicos y efectos específicos del sexo sugiere que las intervenciones inmunes dirigidas aún pueden tener potencial. Los estudios futuros pueden mejorar la selección de pacientes y la focalización inmune para abordar mejor la modificación de la enfermedad.
Referencia
Groenlandia JC et al. Azatioprina para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson temprana (AZA-PD): ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, prueba de concepto, fase 2. Lancet Neurology. 2026;25(1):39-49.

