No podemos sacar conclusiones duras y rápidas de este estudio, pero ciertamente parece que una dieta mediterránea es una dieta saludable para el cerebro. Sin mencionar sus otros beneficios, como la mejora de la salud cardiovascular, el aumento de la longevidad y la pérdida de peso. Entonces, ¿cómo podemos hacer que nuestra dieta sea más mediterránea?
Come más pescado: El pescado es un alimento básico de la dieta mediterránea, que contiene altos niveles de grasas antiinflamatorias saludables. Elija opciones ricas en omega-3 como salmón, arenque o sardinas. ¿No te gusta el pescado? Intente complementar con un suplemento de omega-3 en su lugar.
Coma una amplia gama de frutas y verduras: Una de las principales características de la dieta mediterránea es un colorido plato de frutas y verduras. Esto ayuda a proporcionar a sus microbios intestinales una amplia gama de alimentos y le brinda una dosis de antioxidantes.
Evite los alimentos procesados: Una dieta mediterránea incluye alimentos integrales. No involucra muchos alimentos empacados o procesados (piense en un almuerzo largo y perezoso versus una comida para llevar). Trate de evitar los alimentos altamente procesados, que a menudo contienen azúcares agregados, granos refinados, grasas trans y aceites vegetales refinados (aceite de soya, aceite de maíz, etc.)
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